El día Lunes 29 de Octubre, me encontraba en la imperiosa necesidad de hacer unos pagos a unos amigos, a quiénes les había prestado dinero. Sucede que cargaba un cheque mío en el bolsillo, por lo tanto, decidí dirigirme a la Ag. Norte de cierto Banco "X", en la ciudad de Quito. Ya me tocaba mi turno y, después de haber hecho fila por alrededor de unos 8 minutos, me acerqué a la ventanilla #5 y entregué el cheque (obviamente lo llené antes) y mi cédula de identidad a la cajera. Ella toma el cheque y, mientras mira detenimadente mi cédula, dice: "Pero no le puedo cambiar el cheque con esto" - a lo cual yo respondó: "Pero, ¿por qué?".
Resulta que la cédula que yo había entregado a aquella señorita, era la que emite el Registro Civil Municipal de Guayaquil. Al parecer, la cajera no había visto nunca en su vida la cédula que usamos los guayaquileños, por lo cual, no me quizo cambiar el cheque (asumo yo que fue por eso). Acto seguido, me devolvió ambas cosas (el cheque y mi documento).
Como era de esperarse, Ugo no se quedó "frío", ni de brazos cruzados, y fue a hablar directamente con el Jefe de Agencia. Resulta que éste TAMPOCO había visto jamás en su existencia la nueva cédula. Después de una breve reseña del Registro Civil Municipal, y una detallada explicación de los componentes de la cédula guayaquileña, el Jefe de Agencia autorizó a la cajera a cambiarme el cheque.
¿Cómo es posible que, a estas alturas, bancos de la Sierra con amplia representación de oficinas en Guayaquil aún no conozcan la actual cédula guayaquileña? Sencillamente se me hace inconcebible.






